El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, entregó el balance delictual con cifras acumuladas entre el 1 de enero y fines de junio de 2026. Los datos, elaborados por el Comité Policial y la Subsecretaría de Seguridad Pública, revelaron una tendencia a la baja en los delitos de mayor connotación social, destacando un descenso del 13% en los homicidios consumados a nivel nacional en comparación con el año anterior.
Respecto al incremento del 19,9% en delitos de drogas y del 14,7% en hechos vinculados a armamento, el secretario de Estado puso paños fríos y explicó que esto responde a la efectividad policial o que obedecen no típicamente a denuncia, sino a incautaciones u operativos propiamente realizados por las policías.
El informe también evidenció números positivos en el ámbito de los delitos contra la propiedad. Los robos violentos experimentaron una disminución del 11% en todo el territorio, lo que se traduce en 5.697 casos menos en comparación al mismo ciclo de 2025. Esta caída estuvo empujada principalmente por el freno en los robos con violencia, intimidación y los asaltos de vehículos en regiones como Magallanes, Biobío y Ñuble.
Por último, el balance abordó la realidad de los secuestros en el país, mostrando una baja en los registros de ambas policías. La PDI reportó una contracción del 42% en sus casos confirmados, detallando además que el móvil extorsivo se mantiene como la principal causa de este delito, concentrando el 53% del total de las denuncias verificadas.