En Quillota, detectives de la Brigada de Investigación Criminal de la PDI incautaron 895 plantas de cannabis sativa, además de desbaratar dos invernaderos especialmente acondicionados con sistema de riego automático. El procedimiento se originó tras una denuncia ciudadana y se concretó con orden de entrada y registro otorgada por la Fiscalía.
El jefe de la unidad policial, subprefecto Camilo Núñez, detalló el alcance del operativo y el hallazgo de la droga en proceso de secado al interior del predio intervenido.
Las plantas, que alcanzaban varios metros de altura y contaban incluso con cámaras de seguridad, fueron avaluadas en cerca de 600 millones de pesos. La evidencia fue retirada con apoyo municipal y por instrucción del Ministerio Público.
En paralelo, en la región de Coquimbo, Carabineros del OS7 decomisaron 1.647 plantas en proceso de crecimiento y 70 kilos de marihuana procesada en Punitaqui. Ambos procedimientos reflejan el despliegue policial en distintas zonas del país para frenar el cultivo y comercialización de droga.