El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó su profunda alarma tras la operación militar realizada por Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, el organismo calificó lo ocurrido como una escalada de tensión que establece un precedente peligroso, con posibles implicancias preocupantes para la estabilidad regional.
Desde Naciones Unidas insistieron en la necesidad de que todos los actores involucrados respeten plenamente el derecho internacional, incluida la Carta de la ONU. En ese marco, Guterres reiteró su llamado a entablar un diálogo inclusivo en Venezuela, con respeto irrestricto a los derechos humanos y al Estado de derecho, como única vía para abordar la crisis política e institucional que atraviesa el país.
La postura del secretario general se alinea con la línea histórica del organismo, que ha promovido soluciones negociadas y mecanismos de mediación entre el gobierno venezolano y la oposición. En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó que Maduro y Cilia Flores se encuentran detenidos a bordo del buque anfibio USS Iwo Jima, rumbo a Nueva York, donde enfrentarían procesos judiciales por cargos vinculados al narcotráfico.