Unión Española reactivó el conflicto por su descenso a Primera B al presentar una demanda ante la justicia ordinaria contra la ANFP, acusando una aplicación ilegal y arbitraria del reglamento.
El club busca revertir la pérdida de la categoría obtenida en cancha, impugnando las bases del torneo y el criterio utilizado para definir los descensos de la temporada.
La respuesta de la ANFP fue inmediata. El ente rector solicitó suspender el juicio e incorporar como terceros interesados a todos los clubes profesionales, advirtiendo que un eventual fallo favorable a Unión provocaría un perjuicio económico transversal, al alterar el reparto de ingresos por televisión y contratos comerciales en Primera y Primera B.
El recurso judicial nace desde un reclamo planteado en redes sociales por hinchas hispanos, quienes interpretaron que, según el reglamento, los descensos debían definirse por el promedio de temporadas según el reglamento vigente. Bajo esa lectura, quienes debieron perder la categoría eran Deportes Limache y Deportes La Serena. La ANFP negó de forma categórica esa interpretación y rechazó la petición, situación que hoy derivó en la formalización de la demanda en la justicia ordinaria.
La polémica sumó la reacción del senador Fidel Espinoza, hincha confeso del club hispano, quien criticó duramente la estrategia judicial de la dirigencia liderada por Jorge Segovia. El parlamentario calificó la acción como una “vergüenza” y advirtió que insistir en esta vía podría poner en riesgo a Unión Española, incluso con una eventual desafiliación del fútbol profesional chileno.