Chile fue oficialmente verificado como país libre de lepra por la Organización Mundial de la Salud (OMS), de esta manera, se convirtió en el primero de América en alcanzar este estatus sanitario.
El reconocimiento se otorgó tras más de 30 años sin registrarse contagios locales de esta enfermedad infecciosa en el territorio nacional. Giovanni Escalante, representante de la OMS, mencionó que es un reconocimiento a las medidas públicas implementadas.
Para otorgar esta certificación, los especialistas de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud evaluaron datos epidemiológicos, mecanismos de vigilancia sanitaria y protocolos de control. La ministra de Salud, Ximena Aguilera, señaló que este reconocimiento sanitario es una "señal de fortaleza de la institución".
Según la OMS, el último caso autóctono de lepra en Chile fue detectado en 1993. Los primeros registros históricos de la enfermedad en el país datan de finales del siglo XIX en Rapa Nui, mientras que en el territorio continental los contagios fueron esporádicos.
Las autoridades sanitarias destacaron que este logro refleja décadas de políticas públicas en salud, enfocadas en la detección temprana y el acceso universal a la atención médica.