La detección en Chile del subclado K de la influenza A(H3N2) encendió la atención de las autoridades sanitarias en el contexto de aumento de casos de influenza respecto de años anteriores. El Instituto de Salud Pública confirmó que se trata de una variante más contagiosa, menos agresiva, pero puede dar cuadros más graves.
Especialistas y organismos como la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica recalcaron que no se trata de un virus nuevo ni de una pandemia. La variante corresponde a un proceso normal de evolución viral y ya ha sido detectada en más de 40 países. Las vacunas actuales siguen siendo eficaces para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones y muertes.
Las recomendaciones apuntan a reforzar la vacunación en grupos de riesgo, como adultos mayores, embarazadas, personas con enfermedades crónicas, niños pequeños y personal de salud.
Las autoridades insistien en mantener medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, uso de mascarilla en espacios cerrados y evitar aglomeraciones. También llamaron a consultar oportunamente ante síntomas respiratorios. El énfasis está en la prevención responsable y en proteger a los grupos más vulnerables.