La operación militar ejecutada por Estados Unidos, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa en Caracas, Venezuela, generó un remezón político internacional sin precedentes y reacciones divididas.
Diversos países condenaron la operación, entre ellos Rusia, Irán y Cuba, que calificaron el ataque como una violación grave a la soberanía venezolana. Así mismo, en América Latina, Brasil lideró la crítica, el presidente Luiz Lula da Silva afirmó que EE.UU. “Cruzó una línea inaceptable” y pidió una respuesta urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para evitar una escalada regional.
Colombia, por su parte, convocó una reunión extraordinaria de seguridad nacional y reforzó su frontera, advirtiendo que la captura podría desatar inestabilidad en la región andina.
Colombia desde ayer es miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, debe ser convocado de inmediato. Establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 3, 2026
El PMU está activado en Cúcuta y el plan operacional en la frontera.https://t.co/SKpEf2ZF8T
En la misma línea, el Presidente Gabriel Boric, por medio de su cuenta de X, señaló que condena las acciones militares de Estados Unido e hizo un llamado a buscar una salida pacífica.
Mientras tanto, algunos gobiernos celebraron la acción estadounidense. El presidente argentino Javier Milei valoró abiertamente la detención de Maduro, señalando que “la libertad avanza”, alineándose con la postura de Washington.
Mi opinión en LN+ sobre la captura del dictador narcoterrorista Nicolás Maduro.
— Javier Milei (@JMilei) January 3, 2026
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En Europa, en tanto, las reacciones fueron más cautelosas. La Unión Europea instó a respetar la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo que aunque existen cuestionamientos sobre la legitimidad de Maduro, ninguna intervención puede realizarse “al margen del derecho internacional”. El Reino Unido, que negó participación en la operación, también pidió “máxima transparencia”.
Organismos multilaterales expresaron preocupación por la escalada. La ONU llamó a garantizar la seguridad de la población venezolana y solicitó una investigación independiente sobre el operativo.
La operación estadounidense, la más audaz contra un jefe de Estado en ejercicio en décadas, tensó el tablero global y profundizó las divisiones políticas en la región. La atención ahora se centra en la respuesta internacional, la reacción interna en Venezuela y el impacto que este hecho podría tener en la estabilidad geopolítica del continente en los próximos días.