La Contraloría Regional Metropolitana detectó graves falencias en la gestión de licencias médicas de la Dirección Regional Metropolitana de la Junji, tras una auditoría que abarcó el período entre 2017 y 2024. El informe reveló un perjuicio fiscal superior a los $20 mil millones, asociado a reposos médicos que no fueron recuperados por el servicio, encendiendo alertas sobre control interno y probidad administrativa.
El principal problema identificado es la acumulación de 60.958 licencias médicas no recuperadas, presentadas de forma intermitente por 1.045 funcionarios. De ese total, casi 10 mil reposos fueron rechazados por las entidades previsionales, sin que la Junji realizara gestiones para exigir la devolución de los recursos, incluidos casos de funcionarios ya desvinculados.
Ante este escenario, la Contraloría instruyó a la Dirección Nacional de la Junji a presentar, en un plazo de 60 días hábiles, un plan de acción que permita recuperar efectivamente los dineros adeudados. Además, se ordenó modernizar el sistema de gestión, dejando atrás el uso de planillas manuales y avanzando en la implementación de plataformas informáticas oficiales.
Como consecuencia, los antecedentes fueron remitidos al Consejo de Defensa del Estado, lo que podría derivar en acciones legales para la restitución de fondos públicos. Asimismo, el informe abre un flanco de responsabilidad administrativa y financiera, afectando la credibilidad institucional y obligando al servicio a corregir prácticas que se arrastraban por años.