El visón americano transformó en una plaga imposible de erradicar en el sur de Chile, tras casi un siglo desde su introducción para la industria peletera, la especie avanzó desde la Región de Magallanes hasta la Región del Biobío, es una de las especies exóticas invasoras que más daño ha causado a la fauna nativa y que mantiene gran preocupación.
Su impacto ecológico es devastador, ya que depreda ferozmente aves de corral y fauna nativa, afectando la biodiversidad y la economía de pequeños productores. Además, representa un riesgo sanitario al ser portador de virus como la influenza aviar.
Las autoridades advierten que su control es sumamente complejo, pues al retirar un ejemplar, el territorio es colonizado rápidamente por otro.
Actualmente, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) lidera planes de captura y control, aunque los expertos señalan que estos deben ser permanentes para ser efectivo, así también se hace un llamado a la comunidad a denunciar avistamientos.